domingo, 20 de noviembre de 2011

Detrás del ventanal

Tengo todavía un giro en un viaje frenético, un abismo siendo carne y tus piernas la sombra de la luna.
El viento empuja violentamente las ventanas.
Vos siendo el azul más eléctrico de los encuentros.
La tormenta es el corolario de la lluvia en tu vestido desatado, con los ojos incendiarios a tono con la piel: ojos que expresan, que violentan, que subvierten. Afuera una multiplicidad de ríos mínimos desprenden las piedras que sostienen al mundo. Las calles desbordan en gritos agónicos que dibujan fantasmas de la niñez en las esquinas perdidas. En las casas todo es silencio.
De pronto tus manos trazan en el aire el símbolo sagrado de la quietud, y ya no hay marea donde ondule tu cintura ni crines que coronen los espasmos en tus pasos. Tus labios inconclusos quedarán sellados.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Cuentas

A mi queridísima y hermosa J.C., con todos los días de tormenta que haga falta cruzar.

Cuentas


La quema de libros como mímesis del fuego y el paso del tiempo a través de las vidas. Un no renacer poético o la transfiguración y el polimorfismo de un estado (o de todos los momentos) hacia el brillo suspendido de las palabras que susurramos ígneas. De allí que el pasaje a la virtualidad conlleve la negación del devenir del cuerpo, sin importar el cómo y menos que menos el "¿a qué?". Crisis de la finalidad en los pasos menos finitos de todos. O pequeños saltos, o zig-zags impercetibles como retornos del vacío.
La sensación térmica es "frío" con una pronunciada invisibilidad del color. (Tantas, pero tantas veces quise dibujarte con marcador el cuerpo entero y nunca tuve permiso, quizá por esa estúpida costumbre de pedirlo siempre cuando menos hace falta).
Hace poco más de un año (apenísimas unos días) me regalabas abecedarios varios con sinceridad tallada y cromatismos ajenos a la sequedad grísea del invierno.
Te conocí en el ejemplo (frase robada).
Continuidades hermosas a velocidades y distancias que nada tienen que ver con el sincericidio, y distan demasiado de un pasado arcano entre princesas rusas y binarismos salvajes.
Pero la lógica circular se esconde entre las sábanas, y entra por las rendijas antes que la luz de la mañana se desnude en los fondos borrosos del café del insomnio. Ausencia de comas y puerta abierta al país de Alicia, entre conejos caníbales y la suavidad del sueño. O a los mares plásticos que cubren las flores en los jardines reales.

miércoles, 27 de octubre de 2010

BCRD

BCRD
Lo escribe en la parte de arriba de una larga tira de líneas negras que cruzan constantemente los escalones rojos. De todas formas es irrelevante, dice. ¿Viste que en las películas se ve, en la máquina que marca el pulso, un zigzag constante? Bueno, el tuyo dibuja conejitos.
Bloqueo Completo de Rama Derecha. Yo no le pregunté nada. En el momento en que ella lo dijo, los vi. Ahora, con el papel a mano, me cuesta imaginarme animales cruzando el pentagrama de mi vida. Tanto hablar del discurso médico y ella, en vez de decir que todos tenemos algo que se llama has de His (punto de división en la conducción eléctrica del cuore) y que en el mío la división a la derecha no anda; me dice que dibujo conejitos.
El impulso que debería llegar en el mismo momento a golpear en dos lados distintos, pasa primero por la izquierda y luego de un rodeo, le pega a la derecha.
Siempre creí que tenía que ver con la familia, los estudios, la condición social, las inquietudes, las mentiras en la tele, los chicos muertos, los milicos, la lógica del resentido, el fascismo de la vida cotidiana, la aniquilación de las culturas, la comunidad inoperante, el partidismo y la negociación, los neopastores estudiantiles, la capitalización del voto, la demagogia marabúntica, la ley del soliloquio, los depósitos manicomiales, la educación carcelaria, el silencio y la mirada hacia otra parte. Y no, era el cuore.
Y más sorprendente es saber que si fuese a la inversa tendría que hacerme un chequeo completo, porque sería MI salud la que estuviese en riesgo. ¿Biopolítica?

jueves, 28 de enero de 2010

Adiós a Jerome

Lo conocí cuando me regalaron los nueve cuentos, hecho que impactó terriblemente en todos los momentos que siguieron al sentarme a escribir.

Y falleció Salinger, y lo dijeron en todas las noticias a toda esa gente que nunca él quiso conocer.

lunes, 18 de enero de 2010

La pregnancia de los bordes

La soledad es un espacio frío, una suma de antinomias descartadas. Ecos de los caracteres del viento, vientres salados de espuma violácea. Panacea de un encuentro, savia de tu iris ámbar marino, nácar errante de tu frente liz. Ambos pasos a metros del olvido. Azucar derramada del cristal en flor.
Subo enredado al cántaro.
Dos marcos de piedra nutren los caminos en tu espalda.
A veces el tiempo son demasiadas escaleras caracol. Tu frente liz aún derrama vientres y flores. La suma de tus ecos son espuma en los espacios fríos. Los olvidos en tus pasos son savia, antinomia y soledades.
Cubro los marcos, seco los bordes, beso la espuma.
Dejo en cada silencio el eterno retorno empapado de tus labios: todavía cuentan, desgranados, cada uno de los siglos que auguraron nuevos rumbos.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Se te cae la cáscara justo antes de que los dados comiencen a contar al revés

Se te cae la cáscara justo antes de que los dados comiencen a contar al revés.

Los bordes: la sensualidad siempre fue una resonancia ganada, un mirar más acá de tus manos hiperbóreas en deshielo constante. El giro a modo de enigma llevando la mirada (las voces, la llanura, los ombligos, el mundo) a nuevos marcos enredados de elegías (las dulces, las de estatuas de mármol con cintas de fuego), bajo la calma atenuante de los pasos (el preludio desarmado en la génesis de la hondanada) sobre la arena muerta entre las noches de invierno (tu caída arcaica entre los mares).
Reverberancia: el efecto transgredido por la pluralidad de roces, el exceso realzado en los espejos (las otras caras, los versos renovados) nuevamente infinitos, desmedidos (el error de los cimientos redondeando los ángulos). La suavidad tejió condenas antes de acercarse al ciclo de la luna. La madeja enrollada en la latitud de tus poros, el último sello después del mediodía. El placer irremediable ante el claroscuro. La caricia constante del abismo.
Todas tus vidas.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Resonancia del Niño

Y así, de golpe, aparece el "Niño del fin del mundo", composición de la murga uruguaya Agarrate Catalina:




No dejo la letra porque uno se apura demasiado leyendo y termina antes que la música, y así, viejo, no vale.